
El árbol
inventa azules
al respirar
sangra amores que ya no son,
que caen, van
y se van
No hay tristeza
ni excusas para estar muerto
La savia bulle
bajo las pieles secas del gran dolor.
Aunque las penas
no quieran ver, la vida va
Entre los ceibos,
en el zorzal que despierta el día por llegar
En el corazón
dibujado en el cristal
en los sueños que hacen levantar,
salir al sol,
amar...
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