El hombre revisó las rejas
luego cerró las
puertas,
las ventanas
y escondió las llaves.
¿Qué monstruo habitaba la noche? ¿En qué momento la bestia podía clavar un puñal en la espalda o abalanzarse con un hacha?
El hombre no podia saberlo,
y por
eso se encerraba cada atardecer
Para cuidar la salud de sus vecinos.
